Que hacer con un perro dominante

Que hacer con un perro dominante

Cómo manejar a un perro dominante en el hogar

Tener un perro dominante en casa puede convertirse en un problema, especialmente si convive con otros perros o si intenta imponerse sobre los miembros de la familia. Es fundamental establecer límites desde el principio, ya que, dependiendo del tamaño y temperamento del perro, su comportamiento podría derivar en situaciones peligrosas, desde mordiscos ocasionales hasta riesgos más graves para la seguridad de la familia.

Identificar el comportamiento dominante

Un perro dominante no siempre muestra agresividad evidente, pero hay señales que indican que está intentando asumir un rol de liderazgo:

Gruñidos o intentos de mordida cuando se le corrige.
Mirada desafiante y sostenida hacia sus dueños.
Subirse con las patas delanteras sobre las personas.
Desobediencia constante ante órdenes básicas.

Los perros actúan según su instinto natural: en una manada siempre hay un líder, y si no perciben una autoridad clara en su entorno, asumirán ese rol. Es nuestra responsabilidad corregir estos comportamientos de manera adecuada.

Cómo corregir la dominancia en un perro

Las medidas a tomar dependerán de varios factores, como la raza, el tamaño, el tiempo que lleva en el hogar y el grado de rebeldía que manifiesta. Sin embargo, algunos principios básicos pueden ayudar a establecer una relación equilibrada:

Establecer reglas claras: El perro debe entender qué comportamientos están permitidos y cuáles no.
Refuerzo positivo: Recompensar la obediencia con caricias o premios en lugar de castigar la desobediencia.
Evitar el refuerzo de conductas dominantes: No permitir que suba al sofá sin permiso, que exija comida o que pase primero por las puertas.
Ejercicio y disciplina: Un perro con energía acumulada es más propenso a desafiar a sus dueños. Los paseos diarios y el entrenamiento refuerzan la obediencia.
Control del contacto visual: Si el perro sostiene la mirada de forma desafiante, es recomendable ignorarlo o redirigir su atención con una orden clara.

En casos más graves, donde el perro muestre agresividad persistente o reacciones impredecibles, lo más recomendable es acudir a un especialista en comportamiento canino.

Conclusión

Corregir la dominancia en un perro no significa recurrir al castigo físico, sino establecer normas firmes y consistentes que le permitan entender su lugar en la jerarquía familiar. En el siguiente artículo, veremos las reglas específicas para restablecer el equilibrio en la relación con tu mascota.

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1 comentario

  1. silvana

    mi perro es dominante?

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